Culpa y oportunidad

Alba Sabina Pérez

Alba Sabina Pérez

Hoy estoy triste y creo que estando triste no se debería escribir ¿No? Que dirían los expertos. Ordas de psicólogos de la new age y coaches me acompañarían a una sala a descubrir el porqué de mi tristeza: ¿Naciste en la década de los ochenta? ¿Te vendieron sueños imposibles? ¿Tus expectativas fueron erradicadas mientras ibas haciéndote una adulta cada vez más confusa con la realidad? No te preocupes, todo es proyectar positividad. Dirían tales expertos. ¡Imposible que estés tan negativa! No es de gents comme il faut de hoy en día. Debes ser como en ese anuncio que dice que los jóvenes de ahora tienen que estar preparados para todo, mientras te enseñan a partidas de jovenzuelos, con sus pieles tersas y sus ropas de Bershka unisex danzando por plazoletas inmaculadas con sus skateboards, “¡El mundo es nuestro!” Afirman, para vender más post-grados en universidades privadas a los muchos pijos que nos quedan.

Luego, los demás, la masa que recuerda, (espero o supongo) cuando en las noticias nos preocupábamos por la pirámide alimentica, (ahora nos alegramos cuando les dan galletas María atiborradas de crema de cacao de desayuno y merienda a los niños de la antigua clase media) tenemos que estar en el ojo de huracán, sobre viento y marea, capeando tormentas perfectas, ¡Siempre alerta! ¡Puede llegar nuestro momento! Y nunca, nunca, llores en el trabajo, ¡parecerás débil! y si te ofrecen trabajar gratis, ¡acéptalo!: Recuerda, nunca sabes cuando va a llegar TU GRAN OPORTUNIDAD.

Paro

Colaboraciones gratis en diferentes medios, ser becario gratis, “antes por esto nos pagaban mil euros al mes”, nos recuerdan nuestros padres, ellos, a quienes eximo de toda culpa: Tienen suficiente ya con habernos vendido esos sueños con todas sus dignas y buenas intenciones. ¡Vaya brete generacional! ¿No? Esfuérzate, ve a la universidad, hazlo todo bien, sigue la senda del deber y no te distraigas, renuncia a una juventud disparatada y de vividor y nunca, nunca, te permitas sufrir. Todo eso nos dijeron.

Ahora, lloramos en consultas pagadas por sus sueldos y pensiones de por vida, porque ellos son nuestros mecenas y mantenedores, y a pesar de nuestro FRACASO tatuado en la frente, se contentan con que seamos buenas personas, y por eso nos pagan psicólogos y coaches, para que nos convenzan de que: LA CULPA NO ES NUESTRA.

Pero… ¿Y si la culpa es nuestra? Porque a lo mejor, todos los que estamos en el paro somos unos verdaros inútiles que no supimos hacer las cosas como debimos, porque a pesar de aprender lenguas, leer en las horas libres, escuchar la radio, empaparnos de noticias, hacer post-grados, tratar de sacar buenas notas, perseguir nuestros ochenteros sueños y creer en los de la generación beat y vivir un poco también, en algún momento, necesitamos respirar. A lo mejor fue culpa de ese día en el que miramos al frente, al salir de un aula repleta de competición y simplemente lloramos y dijimos “necesito asueto”. Y ese fue nuestro gran error.

O no, a lo mejor es verdad que la culpa de todo esto la tiene el sistema, o la sociedad neo-capitalista, o los sueños que nos vendieron, o el sistema educativo, o la falta de humanidad, o a lo mejor simplemente tenemos que seguir haciéndolo todo gratis y escuchar a nuestro coach y a nuestro psicólogo para aprender que LA CULPA NO ES MÍA y ya llegará MI GRAN OPORTUNIDAD. Qué sé yo… Hoy no sirvo para nada porque estoy triste y eso no está permitido.

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Siete novedades que debe tener en cuenta si coge una baja laboral

Nueva ley de mutuas e incapacidad temporal.

El Gobierno ha aprobado el Real Decreto de gestión de la incapacidad temporal en el primer año de duración y el proyecto de ley de mutuas. Esta medida supone novedades en la práctica si usted coge una baja médica por enfermedad común. A continuación, todas las claves de la reforma.

1-El médico de la Seguridad Social sigue teniendo la última palabra en el alta

La nueva ley respeta que sean siempre los facultativos de los Servicios Públicos de Salud (SPS) o de la Seguridad Social (INSS) quienes tengan la última palabra para dar el alta médica a los trabajadores y que estos se incorporen a su puesto de trabajo, una vez restablecidos. En un principio, el Ejecutivo barajó la posibilidad de que las mutuas pudieran dar el alta, pero lo han descartado finalmente.

2- Los trabajadores no tendrán que ir cada 7 días a por el parte

Los empleados de baja médica ya no tendrán que desplazarse a su centro de salud cada siete días para recoger sus partes como se hacía hasta ahora.
Con la nueva ley los partes de baja se justarán a la previsión del seguimiento clínico. Es decir, con la nueva ley los médicos dispondrán de tablas orientativas de duración estándar de las bajas según las patologías del trabajador, su edad y su actividad laboral. Así la baja mínima será de cinco días y en este caso se podrá expedir el parte de baja y alta en la misma visita.
Si la duración de la incapacidad temporal (IT) se estima en entre cinco y 30 días, el parte de confirmación de la baja deberá expedirse cada dos semanas; si el proceso está previsto que dure entre 31 y 60 días, el parte de confirmación se dará cada 28 días, y en enfermedades de larga duración, de más de 61 días, la confirmación de la baja se expedirá cada 35 días.

3- Las mutuas pueden sugerir a la Seguridad Social el alta de un trabajador

Las mutuas a partir de este momento cuando consideren que el beneficiario de la baja puede no estar impedido para el trabajo podrá hacer propuestas motivadas de alta médica dirigidas a la inspección médica de los Servicios Públicos de Salud.
La inspección médica de los SPS deberá comunicar a la mutua y al INSS en un plazo de 5 días hábiles la emisión del alta de un trabajador o su denegación. Si el SPS desestima la propuesta de alta de la mutua o no contesta en forma y plazo, la mutua podrá solicitar el alta al INSS, que deberá contestar en 4 días.
Se establece un régimen transitorio en cuanto a los plazos de contestación durante los 6 meses posteriores a la entrada en vigor, a la espera de que la ley de mutuas termine su tramitación parlamentaria y entre en vigor. En este periodo, en el caso de los SPS será de 11 días, y en el del INSS serán 8.

4- Las mutuas podrán controlar a las personas de baja desde el primer día

Las mutuas podrán actuar desde el primer día de la baja laboral, hasta ahora sólo podían intervenir a partir del decimosexto día. Esta nueva norma amplía el papel de control e inspección de las mutuas y, según el Ejecutivo, su objetivo es reducir el fraude y el absentismo.

5- ¿Qué pasa si un trabajador no acude a un reconocimiento médico?

Además, de acuerdo con lo aprobado en los presupuestos generales del Estado de 2014, se regula la posibilidad de suspender la prestación cautelarmente cuando el trabajador no se presente a un reconocimiento médico.
Si en el plazo de 4 días el trabajador no ha justificado debidamente su ausencia se extinguirá la situación de incapacidad temporal.
De esta forma, si la ausencia ha sido por causa justificada no se extingue automáticamente la prestación como ocurría antes de la modificación.

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Cerca, pero lejos

Mariano de Santa Ana

Mariano de Santa Ana

La cabaña de la Peña de La Gaviota, sepultada cuando se construyó la variante de El Rincón, es uno de los elementos de la memoria de la ciudad que más movimiento genera en las redes digitales

La obsesión contemporánea por la memoria viaja a lomos de las redes digitales. Brazos armados de la globalización, éstas transmiten enfermedades del alma -la sensación de que todo sucede en otra parte, la disociación entre el tiempo interior, discontinuo, de la mente y el tiempo acelerado y exacto, del mundo exterior- pero a través suyo también, individuos que tal vez no se conocen intentan mitigar los efectos de esas dolencias crónicas y comparten en tiempo real recuerdos de un lugar concreto. El ejemplo de la cabaña de la Peña de La Gaviota, desaparecida en los años noventa por la construcción de la variante de El Rincón, es elocuente. En muros de Facebook, como Las Palmas ayer y hoy, y en sitios como Flickr o Panoramio, en los que se puede colgar fotografías en línea, la evocación de aquella casa situada a la salida de la ciudad y que quedaba aislada en el mar cuando subía la marea, genera una alta participación de las comunidades de usuarios.

Según comentan unos y otros navegantes de la red, la cabaña de la Peña de La Gaviota habría sido construida a finales de los años cincuenta por un bombero. Muchos la describen como un potente detonador de la ensoñación infantil que se activaba desde el coche familiar, cuando el vehículo iba o venía por la carretera del Norte, y, a través de la ventanilla, aquel elemento idiosincrático del paisaje de Las Palmas desfilaba fugazmente ante los ojos pero persistía largo tiempo en la imaginación.

Peña de La Gaviota en los años 70

Peña de La Gaviota en los años 70

“Cerca, pero lejos”, como dice la periodista Marisol Ayala en una entrada que le dedicó en su blog, la cabaña de la Peña de La Gaviota había sido construida sobre la enorme roca con tablones pintados de azul celeste. Tenía un techo a dos aguas, una empalizada alrededor y una pasarela de madera y soga que la conectaba con la playa de El Rincón. Pese a que engancha con una larga cadena de imágenes arcanas de separación del mundo, resulta llamativo el poder para agitar la memoria colectiva de aquella estampa, la de aquel hombre que, mar mediante, se aislaba de la ciudad o, como apunta otro cibernauta, se “arrinconaba”, para estar a solas con su propia memoria.

La expansión de las tecnologías de la comunicación, y los factores económicos, políticos y sociales que se involucran en ellas, son, como se ha dicho hasta aquí, una de las causas que explican las convulsiones de la memoria contemporánea. Pero hay otras no menos importantes. Entre ellas el hecho de que ahora resulta más difícil designar los límites de una ciudad. Ya no nos es dado trazar una divisoria clara entre la urbe y el extrarradio, pero hasta hace unas décadas era hegemónica todavía la ilusión de que los dominios de la una y del otro eran plenamente identificables. Por aquel entonces la cabaña de la Peña de La Gaviota se alzaba sobre el mar como un hito que marcaba el límite norte de Las Palmas. Luego vino la ampliación de la carretera y con ella el derribo de la cabaña, el entierro de la peña y la dispersión de la ciudad.

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Conciencia ecológica

José M. Balbuena Castellano

José M. Balbuena Castellano

Estamos tan embebidos en nuestros problemas cotidianos, en la lucha por nuestra supervivencia y bienestar, cosa que me parece justo y necesario, que, a veces, nos olvidamos de otras cuestiones que son importantes también pero a las que no prestamos mucha atención.

Nos previenen continuamente de los peligros que amenazan a nuestro mundo, a nuestro entorno, que si nos empeñamos en desoír, de nada nos vale mejorar nuestra calidad de vida si luego, las futuras generaciones no tienen posibilidad de disfrutarla. Conste que no son bromas, no es alarmismo, no es ciencia ficción, ni deseos de asustar al personal.

Lo peor de todo es que ese deterioro que sufre nuestro entorno no es culpa nuestra, en su mayor parte, aunque a veces seamos cómplices de ello. Fuerzas superiores a nosotros, gobiernos egoístas, empresarios sin escrúpulos y gente indeseable nos imponen determinadas actividades que los convencionalismos sociales, las modas, los usos y costumbres nos obligan a realizar, sin que, generalmente, seamos conscientes del daño que pueden causar. Consumimos elementos que nos perjudican, pero también a la atmósfera, a nuestras ciudades, mares, ríos, tierras de cultivo. Nos entontecen de tal manera con otras armas de distracción que no tenemos tiempo para pensar por nuestra cuenta, para discernir, para decidir lo que conviene o no.

Gorona del Viento, isla de El Hierro

Gorona del Viento, isla de El Hierro

Nadie debería ignorar a estas alturas que esas fuerzas a las que aludo están causando un perjuicio irreparable a este mundo y que si no se reacciona a tiempo, puede que llegue un momento en que será demasiado tarde para rectificar.

Una isla de nuestro archipiélago, concretamente El Hierro, quiere convertirse en uno de los lugares más ecológico de la Tierra. Acaba de inaugurar la estación hidroeólica de Gorona del Viento, gracias a la iniciativa del que fuera presidente del su Cabildo Tomás Padrón y otra serie de colaboradores. Todavía no se ha conseguido depender a un cien por cien de ese tipo de energía alternativa, pero figura entre los objetivos de este loable proyecto. Además, les es más fácil conseguirlo porque la isla del Meridiano apenas cuenta con 10.000 habitantes y su extensión es muy reducida. De todas formas, en ciertos momentos tendrá que depender del petróleo, aunque sea en menor cantidad. Y, por supuesto, lo utilizará mientras no circulen por sus carreteras vehículos ecológicos con otras energías que no sean las de los contaminantes hidrocarburos.

Es bueno, además, que los habitantes de El Hierro mantengan una conciencia ecológica y que esa idea se extienda a otras islas, donde el petróleo y sus derivados esclavizan a toda la población. Por lo que vemos, el Gobierno de la nación, con sede en Madrid, no se ocupa de desarrollar al máximo las energías alternativas y sostenibles en estas islas, debido a los oscuros intereses y servilismos que tienen con las grandes empresas multinacionales y especialmente con las petroleras. También tenemos por medio, por cuestiones ideológicas o de encono personal, ese enfrentamiento del presidente de esta autonomía con el ministro encargado, precisamente, de apoyar las cuestiones energéticas, que forma parte del secular abandono que Canarias experimenta por parte del poder central.

Es tan poco el respeto que se les tiene a los canarios, que no les importaría que perdiéramos el único recurso que nos queda que produce cierta rentabilidad, o sea, el turismo, en el caso hipotético de que se produjera un día un derrame de crudo o cualquier otra catástrofe relacionada con estas prospecciones. Utilizan toda la demagogia posible y cantos de sirena para intentar convencer a la población de que no va a ocurrir nada y alegar, al mismo tiempo, los grandes beneficios que este petróleo, si lo hubiere, reportará a Canarias y a los canarios.

Tanto el gobierno de Canarias como sus instituciones tienen que defender todo aquello que sea justo y adecuado para el desarrollo de nuestras islas, y no al revés, pero el Gobierno de la nación, a la que se supone que pertenece Canarias, debería también velar y defender lo que más nos convenga.

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El mundial más extraño

Artículo de Monserrat Nebrera en Vozpópuli

Me pilló cerca de un televisor la retransmisión del partido que enfrentaba a Alemania y Argentina en el flamante nuevo estadio de Maracaná en la final del mundial de fútbol de este año. Con toda probabilidad habría seguido de frente hacia el buen libro que me esperaba algo más allá del electrodoméstico de marras, si no hubiera sido porque escuché en boca de los comentaristas una aseveración, no sé si fruto de una encuesta o de la suposición, que me pareció harto curiosa: el setenta por ciento de los españoles querían que ganase Alemania; el treinta por ciento tenía a Argentina como favorito.

Mundial BrasilNo sé sobre qué muestra se hizo la encuesta, pero si ese resultado fuera verdad, de inmediato deberíamos preguntarnos cómo hemos llegado hasta aquí. De un plumazo parecen haberse borrado una serie de circunstancias que habrían hecho más razonable una proporción inversa, hechos todos ellos irrefutables, algunos tan vivos como la hierba que pisaban los jugadores el domingo pasado buscando la gloria y, por qué no, el dinero.

Esa madre patria de la que Argentina había sido uno de los hijos egregios renegaba así en un 70 por ciento de lazos que, siquiera fuera de boquilla, había reivindicado siempre. Bien es verdad que en el otro lado del Atlántico se atisban también las nuevas generaciones de latinoamericanos que critican una colonización producida, como todas, a sangre y fuego; dejó vestigios de civilizaciones anteriores el descubrimiento, a diferencia de la aniquilación que el invasor llevó a cabo, séptimo de caballería en vanguardia, en América del Norte, de manera que no quedaran allí testigos que se volviesen contra él, como desde hace años va ocurriendo con ese despertar de una conciencia anticolonizadora en el sur, hasta el punto de alentar democracias formales, sustantivamente dictaduras anticapitalistas, al final, antiespañolas.

Ese setenta por ciento de los de acá, quizás intuyendo esa virulencia indígena, en todo caso autóctona, parece haber pasado por alto el hecho de que compartimos con Argentina, no sólo una parte de nuestra historia, sino también una lengua milenaria, ellos por importación secular, como sucede aquí en algunos territorios periféricos, de modo que en el presente se da la paradoja de que España pierda afectos hacia países con la misma lengua, mientras en parte del Estado se produce el mismo fenómeno por parte de quienes también desde hace siglos han tenido, en todo caso además, una lengua diferente. En suma, lo que nos une está perdiendo valor a marchas forzadas.

Pero el partido resultaba también estructuralmente extraño, o mejor decir revelador del resultado de la encuesta: en el equipo argentino jugaban algunos de los que en el presente juegan la liga española en equipos catalanes; y si catalanes, ¿españoles? Y si españoles, ¿cómo preferir de forma tan contundente a Alemania como equipo ganador? De pronto toda la animadversión generada contra la todopoderosa Alemania por los líderes de la opinión publicada y por buena parte de las formaciones políticas pareció esfumarse; incluso la envidia, el deporte más extendido en la península ibérica, dejó paso a una admiración desaforada por quien lo tiene todo o cuanto menos, la aceptación del mal menor: todo antes que ir con el equipo de Messi.

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