“Desgraná” de recuerdos en Cuevas de Cuba

Adolfo Santana

Adolfo Santana

La familia Suárez revivió en el antiguo poblado troglodita de las Medianías teldenses esta actividad ancestral, hoy casi en desuso.

Angelita ejerce de matriarca de los Suárez Suárez del pago medianero de Los Arenales, aunque casi no se nota. Cuando se reúnen-abuelos, padres, hijos, nietos y allegados-pasan de cien y son amantes de hacerlo para seguir estrechando lazos, no perder de vista de dónde vienen, quiénes son y hacia donde quieren seguir caminando unidos, si bien no juntos, porque la vida los ha ido diseminando y algunos de ellos están radicados en el Sur y Sureste de la Isla, Valsequillo y otros lugares.

Hace unos días se citaron todos en las Cuevas de Cuba, ese maravilloso y casi desconocido poblado troglodita adherido a la especie de espinazo montañoso que delimita el Barranco de Los Cernícalos-o Castillo, por el nombre del conde de la Vega Grande, el dueño de este ecosistema-, desde su nacimiento, a la orilla de la Caldera de los Marteles, de las tres especies de escorrentías que acompañan al Altavagal, por el Sur, descendiendo casi en picado desde el barrio de La Breña. Angelita y los suyos se reunieron en torno a la cosecha, en el fresco patio de una de las viejas casa-cueva, con la desgranadora prestada por el vecino Fermín Mireles, a desgranar unos doscientos kilos de buen millo del país que Jeremías, Juan, Benito, Senén y los demás habían traído hasta allí para la ocasión. estaban casi todos y la fiesta se unió Elías González, reconocido fotógrafo de Telde y persona nacida y criada en ese poblado, y Miguel Ricarte, miembro del Foro Timple Canario y cerebro de la Asociación de Timplistas que se creará próximamente en Canarias.

Desgranando las piñas

Desgranando las piñas

Con Ricarte con el timple a la zurda, Maricela con el tambor, Kevin con la guitarra y Juan Alexis con otro timple, la tarde, calurosa y serena, se llenó de romances antiguos y propios de “descamisás” y “desgranás” de antaño, en las voces de las hermanas Suárez, Angelita, Reyita, Nieves y Fefa, que no olvidaron las bromas de señalarle novio próximo a la moza que le salía una piña con granos negros.

Mientras las mujeres quitaban las camisa a las piñas y terminaban de arrancar, carozo contra carozo-la forma tradicional de hacerlo cuando no existían estos artilugios mecánicos- los granos que la máquina dejaba, los hombres se ocupaban de ella y de ir recogiendo los carozos y metiéndolos en sacos. En tiempos no tan lejanos eran utilizados para alimentar los “fogares”, aunque sólo muy secos y como combustible inicial, ya que hacía falta madera más contundente para mantenerle el pulso al calor de los potajes de nuestros abuelos. También se usaban los carozos molidos, como parte de la alimentación de los animales. La camisas tenían el mismo destino y el millo, una vez aventado y libre de impurezas, era transportado, parte a los molinos, para su conversión en gofio, parte a la orilla de la carretera para que los camiones de Calixto lo llevasen a los mercados, dado que este cultivo constituía, aparte de una garantía de supervivencia en cuanto a la alimentación, un soporte económico para los agricultores cuando la cosecha era abundante. Existían numerosos molinos en el valle, como el de Los Lozano-que todavía existen en la salida de Arenales-, el de Dominguito Sánchez, por debajo del estanque de Los Ríos, ya tirando para El Barrillo y el Molino de Fuego, en pleno  casco histórico de San Gregorio, que terminó siendo el único operativo. Para pagar la molienda al molinero se echaba mano de la “maquila”-parte proporcional del total del gofio que saliera del millo a moler en cada caso-, un trueque respetado por todos y que debía funcionar bien.

Sigue leyendo

Compartir este artículo

Publicado en Lo que escriben otros | 6 comentarios

El carnaval de Las mil y una noches tendrá siete grandes verbenas en Santa Catalina

Redacción La Provincia

A los 24 actos previstos en el parque se suman celebraciones en todos los distritos entre el 31 de enero y el 21 de febrero

El carnaval de Las mil y una noches tendrá siete grandes verbenas en Santa Catalina

Carnaval

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha presentado este lunes el programa del Carnaval de ´Las mil y una noches 2015´, que incluirá la celebración de 24 actos (pregón, concursos, galas, pasacalles y cabalgatas) entre el 31 de enero y el 21 de febrero, así como 7 noches de Carnaval en el entorno del Parque de Santa Catalina. A todo ello se sumarán, además, los actos que se celebrarán en los distritos y que se enmarcarán en la celebración del Carnaval de día.

El Carnaval de Las mil y una noches arrancará el mismo sábado 31 de enero, a las 13:00 horas, en un espacio que acogió durante más de una década el pregón de las carnestolendas, en pleno casco histórico de la ciudad, la plaza de Santa Ana. La fiesta recuperará así en 2015 esta ubicación. El pregón lo protagonizará Tito Rosales, director de una de las murgas más queridas de la ciudad, Los Chancletas, del popular barrio de La Isleta. Tras la lectura del pregón, Vegueta acogerá el primero de los dos actos que el barrio dedica a la fiesta y que, bajo el nombre Carnaval de Hoy, celebrará la popular Fiesta de la sábana e invitará a todas las mascaritas a cubrirse con ella y a llenar las calles y rincones del casco histórico capitalino. La fiesta se extenderá hasta las 20:00 horas.

La concejal de Educación, Cultura y Deportes, María Isabel García Bolta; el director artístico del Carnaval, Israel Reyes; y el diseñador del escenario de las fiestas, Alberto Trujillo, han presentado hoy un modelo de programa “que ya funcionó muy bien en la pasada edición, probablemente, porque se cuidó mucho la atención tanto a las demandas ciudadanas como a los diferentes sectores del Carnaval”. “El éxito de las cabalgatas”, apuntó la concejal, “tanto la grande como la infantil, la gran afluencia de público a los actos del carnaval de día, superaron incluso nuestras mejores expectativas. En 2014, más de 700.000 personas disfrutaron de los actos del Carnaval del Mundo de la Fantasía, lo que supuso un 28.8 % más que en 2013″.

El Carnaval de Las mil y una noches celebrará sus principales actos y concursos en el Parque de Santa Catalina y presenta para 2015 un programa que de nuevo presta especial atención a los actos de día y de carácter familiar, dada la excelente acogida que han tenido en las ediciones anteriores, tanto en el propio parque de Santa Catalina como en los distritos capitalinos. A lo largo de los 22 días de fiesta, el programa incluye 24 actos –a los que se sumarán los de los distritos- y 7 noches de Carnaval que ocuparán la trasera del parque de Santa Catalina, centro neurálgico de la fiesta, y la plaza de Canarias.
Tras el pregón en Santa Ana, el programa celebrará tres grandes fines de semana. El primero lo protagonizan los grupos, murgas y comparsas, con sus respectivos concursos, la final de murgas el sábado y el concurso de comparsas el domingo; el segundo, el fin de semana grande (13 – 17 de febrero) se inicia con la Gala de la Reina, que recibe de nuevo las actuaciones de las murgas y comparsas ganadoras, y que continuará con la Gran Cabalgata y la Preselección Drag Queen. El Carnaval al Sol y el concurso de maquillaje corporal completan el Martes de Carnaval el programa para las mascaritas adultas de este gran fin de semana.

Los dos grandes actos restantes cerrarán la fiesta el último fin de semana (viernes 20 y sábado 21 de febrero): la Gala Drag Queen y el Entierro de la Sardina. También en los actos programados para el público adulto, el concurso de Disfraces se celebrará el primer viernes, coincidente en el calendario además, como en la pasada edición, con la elección de la elección de la Gran Dama.

Sigue leyendo

Compartir este artículo

Publicado en La ciudad que vivimos | Deja un comentario

El otro

Santiago Gil

Santiago Gil

Hace unos días  estuve en Agaete y saludé a un amigo que no veía hacía más de veinte años. Estaba calvo, un poco más grueso y con las marcas de la edad reflejadas en su cara. Con el paso del tiempo, uno tiene que ir quitando capas a los amigos del pasado antes de saludarlos. He metido la pata muchas veces, y hasta que no descubro su rostro de antaño prefiero mantenerme a una cierta distancia. Le dije su nombre y él me contestó que a quien nombraba era a su hermano. Le pregunté por ese hermano y dibujó una especie de cuchilla a la altura de las piernas. Entonces, temiendo en todo momento su respuesta, le pregunté si se las habían cortado. “Se las amputaron –me contestó- a la altura de los muslos, por el jodido azúcar”. Recordé a mi amigo jugando al fútbol en cualquiera de aquellos partidos que improvisábamos en Guayedra. Ahora lo imaginaba sin piernas y en silla de ruedas. Su hermano no se inmutaba e iba cogiendo algunos de los manices que colocaba El Perola en la barra mientras hablábamos y nos tomábamos unos botellines de cerveza. Así me tuvo casi veinte minutos. Se mostraba circunspecto e insistía en que no pasaba nada con la confusión y en que lo normal era que los hermanos se terminaran pareciendo.

El Perola en el bochinche

El Perola en el bochinche

Cuando yo ya había visionado a mi antiguo amigo en su nuevo estado, su hermano se dirigió a mí con el nombrete culeto que solo conocen los más cercanos y me dijo que era quien yo había reconocido a las primeras de cambio. Se reía a carcajadas por lo bien que le había salido la broma; pero yo no me atreví a decirle que ya no era él y que, aunque lo fuera, su calvicie, su barriga prominente y hasta la forma de pronunciar aquel nombrete no tenían nada que ver con aquel otro compinche del pasado. Le reí la gracia y compartimos otro botellín mirando a la plaza en la que habíamos paseado con nuestras primeras novias. Lo veía incluso más distante y desconocido que al supuesto hermano y solo quería marcharme cuanto antes de aquel bar de la plaza que salía cada semana en el programa Tenderete. Recordé cuando le gasté una broma parecida a un compañero periodista diciéndole que yo no era yo sino mi hermano gemelo. Al principio dudó; pero luego empezó a buscar toda clase de diferencias en mi rostro, en mi manera de caminar y hasta en mi forma de ser. Acabó convencido de que yo era más bajo y más serio que mi supuesto gemelo y que, además, mi cara era muy distinta a la misma cara que le estaba mirando. Me costó convencerle de que era una broma, y yo creo que hasta hoy, cada vez que me mira, sigue viendo al hermano gemelo que nunca tuve. Yo fui otro para él, como fue otro aquel amigo que quería seguir pareciéndose al que yo conocí muchos años atrás. Nunca somos los que fuimos, ni siquiera cuando nos miramos en los espejos como si jamás nos hubiéramos movido del mismo sitio. Siempre será otro el que se quede donde nosotros solo estamos de paso.

Compartir este artículo

Publicado en Colaboraciones | Etiquetado | Deja un comentario

Gallardón

Artículo de José María Noguerol

Todos estamos en contra del aborto. No conozco a ninguna persona que esté a favor, y menos que nadie, aquellas mujeres que han tenido que pasar por tan dura experiencia por la razón que fuera. Y ahí radica precisamente la raíz del problema y de la confusión que se ha creado en torno al proyecto de ley del gobierno del PP, Rajoy y Gallardón juntos, de reforma de la ley del aborto que promovió el presidente socialista Zapatero.

Gallardón absorto en sus oraciones

Ruiz-Gallardón absorto en sus oraciones

Nadie quiere abortar, pero a veces no queda otro remedio, con lo cual es obligado que exista una mínima regulación -aunque yo preferiría que no la hubiera, y que fuera una práctica libre y gratuita, con todo el asesoramiento médico del mundo y con campañas de prevención del embarazo que ahora no existen. Lo demás son pamplinas de sacristía maloliente y de cavernícolas ideológicos a los que les gustaría que siguiéramos en las cuevas del cuaternario, nosotros, no ellos, claro. Porque casi todos esos aparentes salvavidas, con los cuales se manifestaba Rajoy alegremente cuando estaba en la oposición, no quieren el aborto legal y regulado ya que ese tema, en caso de necesitarlo, y lo hacen, lo tienen resuelto: clínicas privadas de renombre están a su servicio desde siempre. Y si la cosa sucede en una parroquia, no suele hacer falta recurrir a tales prácticas porque el hijo siempre suele ser de la sobrina del cura, que le ayuda y acompaña. Por cierto, ¿por qué los curas tienen casi todos una sobrina que no tiene otra cosa que ocuparse de ellos? Misterio.

Y ahora le ha tocado bailar con la más fea -aunque él no suele nunca hacer tal cosa- a Alberto Ruiz-Gallardón, aquel de quien su padre dijo cuando le tildaban de derechista, que no conocían a su hijo Alberto. Consiguió engañar a unos cuantos con su piano, su tío abuelo Albéniz, su cultura, sus motos y sus paracaidismos. A mí no. Sobre todo desde aquella noche electoral de las generales de 1993, en la que él y Javier Arenas aparecieron histéricos en televisión, después de que el ministro Corcuera anunciara que el PSOE había vuelto a ganar las elecciones. Al mismo tiempo, Trillo amenazaba con impugnarlas. La noche acabó con Aznar en TV reconociendo la derrota y manifestando su inquebrantable adhesión a la Corona sin que nadie se lo hubiera pedido, o igual sí. Gallardón siempre ha sido muy de derechas, por eso no ha dimitido por la presión ciudadana sino porque no ha podido perpetrar su crimen.

Compartir este artículo

Publicado en Lo que escriben otros | 2 comentarios