Juntos el primer día, juntos el último (Han muerto dos ancianos)

Texto de Carla Sánchez

As-sin-tó! As-sin-tó!…mi madre se asomó curiosa al marco de la puerta y me observó. Yo estaba en pañales, de pie en la cama agarrada de los barrotes y saltaba privada a mi juicio repitiendo siempre lo mismo as-sin-tó!

Ella me contaba que a la alegría propia de que tu hija diga sus primeras palabras, se sumó la preocupación por no saber qué demonios estaba diciendo tan contenta, cuando toda la familia espera expresiones como papá, mamá o agua. No tardó mucho en descubrirlo, en mi siguiente paseo sentada en el carrito y embadurnada de colonia hasta las trancas, nos encontramos, como siempre con Jacinto.

¿Cómo está mi niña? Yo le miraba cómplice… ¿Cómo me llamo yo?… A lo que mi madre siempre añadía ya con tono de rutina, “Jacinto la niña es pequeña, ya lo sabes, todavía no habla” …… ¡¡¡Cómo que no!!! ¡¡¡Yo me llamo Jacinto!!! Dilo mi niña JA-CIN-TO!!!. Ahí los dos entendieron que tanta insistencia acabase por conseguir mi primer vocablo, que además pasé tiempo repitiendo con el tono gritón con el que él me lo deletreaba desde que apenas tenía días, hasta que por fin lo dije.

Jacinto era vecino del barrio de Arenales, de los que aquí llamamos míticos, de toda la vida, él y su familia. Todos de niños crecieron juntos, mi madre y mis tíos también. Era pintor, profesión que llevó hasta las últimas porque aún hoy la casa donde vivía es la que más resplandece de toda la calle. Compartió muchos años, hasta sus últimos días, con Blanca, Blanquita para los vecinos y era habitual verlos asomados a la azotea y levantar la mano para saludarte, o encontrártelos sentados en Triana sentados a la fresca.

200338038-001Al crecer, pasé de ser la niña a ser “la novia” y cuando me veía, ya no era necesario repetirme el nombre, porque lo sé decir perfectamente, pero si preguntarme a viva voz ¿¿¿Cómo está mi novia??? Y estamparme dos besos en la cara muy a su estilo, daba igual verme cada quince días que todos, siempre lo hacía igual. Hace tiempo que ya Blanca no salía, pero Jacinto no paraba quieto y le mandaba siempre recuerdos a Blanquita de mi parte, ella me devolvía un beso desde la azotea si me veía pasar.

El miércoles volviendo del trabajo vi a los bomberos trepar por la fachada de la casa de ambos y me extrañé, pero pensé en un clásico olvido de llaves, al momento, desde casa sentí pasar una ambulancia y ya el olvido de llaves comenzó a perder sentido. Ayer por la prensa supe que ambos tuvieron que ser rescatados por los bomberos en estado grave y fallecieron a las pocas horas.

No voy a entrar a valorar, el estado en que se encontrasen, porque paso mucho tiempo fuera de casa, pero no hace tanto que vi a Jacinto paseando como siempre y a los vecinos nos ha dejado descolocados a parte de tristes, porque no parecía simple vista tan grave, descuidado o desorientado. Sea como fuere, no tenían hijos y todo el mundo los recuerda siempre juntos, asomados, de excursión, en el supermercado, paseando, juntos pasaban la vida, juntos se fueron.

Compartir
Publicado en Así es la vida | Deja un comentario

Como un alma en pena

Marisol Ayala

Marisol Ayala

Vivir con la sospecha de no tener un pasado infantil inmaculado, de haber sido robada de una vulnerable cuna no ha sido fácil. Ruth es otro ejemplo conocido de una serie de atropellos históricos de adopciones a precio de saldo o falsificaciones documentales a los que desde hace unos años vamos poniendo cara. Un calvario. La prensa canaria ya ha localizado a decenas y decenas de casos. La de hoy tiene 48 años y desde pequeña la mujer que en la actualidad tiene una vida feliz, casada y madre de tres hijos, tuvo la intuición de que sus padres a los que adoró sin reparo no lo eran en lo biológico. Se ha empecinado en conocer la verdad, “su verdad”, especialmente desde que su madre enferma de Alzheimer le martilleaba con su mente atrofiada y le repetía una y mil veces un “mi hija, nunca te tuve en la barriga…”.

A partir de ahí y de veladas conversaciones con familiares, Ruth activó en su alma esa herida que lleva tres años tratando de cerrar con mucho dolor y generosidad. Nada reclama y nada reprocha; sin embargo sí quiere que aquella adolescente sin cara que la parió y la dejó en la clínica Santa Catalina de la capital grancanaria salga a su encuentro. Ella, aquella joven, puede tener hoy alrededor de 68 años, edad estupenda para reparar el daño incluso de forma anónima aunque nada hay que saldar pero sí ayudar a recolocar la vida de esta mujer que se muestra segura, fuerte, pero que cuando termina de hablar con un periodista amigo llora con tanta amargura que ella misma se sorprende. El terreno de los sentimientos es tan malvado e impredecible que aunque pensemos que lo tenemos todo controlado y que anda a lo suyo, en una habitación lejana, se esconde y de pronto abre sus puertas de par en par y saluda con un torrente de lágrimas.

Ruth quiere por conocer la verdad. Solo saber por qué la abandonaron, si fue un bebé vendido, si pagaron por ella. Muchas preguntas sin contestar. Hace poco contaba de qué manera sus amigos del barrio de su infancia hacían comentarios referidos a su adopción. La niñez es cruel, lo sabemos, pero esos niños comentaban lo que escuchaban de un adulto insensato que desvelaba un secreto. Dudo que Ruth pueda algún día llegar a conocer a su madre biológica pero sigue buscando documentación que tenga que ver con el día de su nacimiento y los recién nacidos que se registraron en esa fecha. Tirar de cualquier hilo. Cuando hablas con ella conmueve su tenacidad y me pregunto cuántos otros niños de la época estarán viviendo el mismo sufrimiento. Muchísimos porque durante el franquismo y el post franquismo España fue paraíso de los desmanes en el que los derechos eran solo patrimonio de unos cuantos, militares, médicos y aquellas “bondadosas” monjitas que bajo la mascarada de hacer el bien jodieron muchas vidas.

La de Ruth sin ir más lejos.

Compartir
Publicado en Me gusta | Deja un comentario

Comunicado de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias

adspcNota de prensa

Recientemente, en sede parlamentaria, el gobierno de Canarias ha tenido que reconocer el caos de las urgencias, que achaca a déficits estructurales de los que culpa a una inadecuada financiación del Estado. Que esta es insuficiente y además no finalista, es cierto, pero debemos recordar que nuestra comunidad autónoma tiene las competencias en Sanidad desde hace muchos años, y que los que gobiernan en este momento no son unos recién llegados, por tanto, no se puede echar toda la culpa a Madrid sin sonrojarse.

Cuando las urgencias hospitalarias se colapsan, poniendo en peligro la vida de los pacientes, es por algo muy elemental: porque llegan muchos pacientes, por falta de recursos humanos y materiales en los Puntos de Atención Continuada (PAC) y en los Servicios Normales de Urgencia (SNU), fundamentalmente, a lo que habría que añadir la falta de hospitales comarcales, y porque salen pocos pacientes, liberando camas para los que precisan ingreso por patología aguda, por falta de camas hospitalarias o socio-sanitarias para los que precisan cuidados especializados que no se les pueden dar en su domicilio por falta de recursos.

Los Servicios Normales de Urgencia (SNU) tienen personal específico y cubren desde las 5 de la tarde hasta las 9 de la mañana del día siguiente de lunes a sábado y las 24 horas los domingos y festivos. Están ubicados en los centros de salud, pero tienen espacio propio y personal propio. El resto de la Atención continuada, es decir las urgencias desde las 8 de la tarde, hora de cierre del centro de salud, hasta las 8 de la mañana, hora de apertura, y los sábados desde las 9 de la mañana hasta las 5 de la tarde, los cubre el personal del Equipo de Atención Primaria , y se les llama Puntos de Atención Continuada (PAC).

En los municipios o zonas donde no hay SNU hay PAC. El personal de los SNU está mejor preparado para las urgencias que el de los EAP (PAC), pero los medios materiales son los mismo en general echándose, sobre todo, en falta servicios comarcales de rayos x y de laboratorio.

Si existen múltiples puntos de urgencias (21) distribuidos por toda la geografía canaria, no se entiende la deficiente atención de urgencias en la Comunidad Canaria a menos que consideremos que existe una mala gestión de estos.

En la ley 16/2003, de 28 de mayo, de Cohesio?n y Calidad del Sistema Nacional se explicita la prestacio?n de urgencia: El arti?culo 15 establece que “La atencio?n de urgencia se presta al paciente en los casos en que su situacio?n cli?nica obliga a una atencio?n sanitaria inmediata. Se dispensara? tanto en centros sanitarios como fuera de ellos, incluyendo el domicilio del paciente, durante las 24 horas del di?a, mediante la atencio?n me?dica y de enfermeri?a”.

Sigue leyendo

Compartir
Publicado en La sanidad que tenemos | Deja un comentario

Mea culpa

Diego Gafo

Diego Gafo

No creo que haya nadie que se muestre indiferente ante las imágenes casi hollywoodienses de los asesinatos de los bastardos del Estado Islámico. Sus cuidadas producciones recuerdan a las mejores películas de acción. Es evidente que precisamente ése es su cometido: Atemorizar. Al principio lo veíamos como algo lejano. Allá por Irak, Siria, países que no todos saben colocar en el mapa. Pero ya se van acercando: Egipto, Libia, Túnez… incluso ya han amenazado a la cercana Italia. ¡Cuidado! Estamos a las puertas de vuestras casas parece que quieren decirnos.

El problema es que los infravaloramos. Pensamos que son cuatro fanáticos. Cuatro pelagatos. Quizá no nos damos cuenta de que están muy bien financiados y mientras, nosotros miramos hacia otro lado. Es evidente que países como Arabia Saudí, Qatar o Kuwait están aportando importantes cantidades de dinero a estos terroristas. Y ¿qué hacemos nosotros? Pues seguimos sin preocuparnos, y seguimos comprando petróleo, haciendo negocios y asistiendo a funerales de Estado de esta gentuza.

Es evidente que todos somos culpables de las muertes, violaciones, vejaciones y demás barrabasadas de estos malnacidos asesinos. Mientras sigamos siendo cómplices de estos países, mientra sigamos rindiendo pleitesía a los petrodólares, todos somos culpables. Por no hablar del pago de los rescates de los secuestros. Para más inri, se los premia con la celebración de eventos deportivos como el Mundial de Fútbol 2022, y no solo eso. Nuestros mejores equipos de fútbol lucen ¿orgullosos? en sus camisetas publicidad de estos países. O en su defecto eliminan la cruz de la corona para no herir susceptibilidades y seguir haciendo negocio. Parte de nuestro dinero se destina a financiar a asesinos. Se calcula que cada día el Estado Islámico gana un millón de dólares por la explotación del petróleo iraquí. Aquí hay que tomar decisiones. O seguir aceptando la situación actual o entonar el mea culpa y tomar decisiones drásticas —que no serán fáciles ni económicas—. Usted decide.

Piensen. Sean buenos.

La canción regalo de hoy es Better way. Dice la canción que la realidad es aguda, me corta como un cuchillo, todos los que conozco están en la lucha por su vida. Temazo recomendado por @beatrizbagatela. Con todos ustedes: ¡Ben Harper!

Compartir
Publicado en Colaboraciones | Etiquetado | Deja un comentario