Archivo de la categoría ‘Carnaval 2010’
Ayer y hoy del carnaval
Esteban Santana

Me gustan esta fotos llenas de inocencia.
¿Me conoces mascarita? Una expresión que ya pertenece a nuestro pasado más entrañable. Cómo han cambiado los carnavales en los últimos cuarenta años. Se ha ido pasando progresivamente de un carnaval activo a un carnaval pasivo. Un carnaval en que todo nos lo hacíamos con lo que teníamos en casa o con ropa prestada y ahora todo está hecho. Cualquier artilugio o disfraz que queramos está en el mercado. Un golpe duro a la imaginación de niños y mayores. Todavía recuerdo cuando deseábamos que llegase el carnaval para salir a la calle, e ir de casa en casa a pedir un “huevito”.
Una tradición que con el tiempo se ha perdido, y a mi modo de entender, con ella ha ido desapareciendo la escencia de las fiestas de las carnestolendas. Yo no viví la “fiesta prohibida” que vivieron mis padres y abuelos, en los que a muchos les tocó correr delante de la policía armada con aquellos trajes de “arretrancos” o aquellas fiestas casi clandestinas debajo del bombillo del farol callejero al son de una música discreta para no ser oídos por las autoridades. Aunque sí que es verdad que a todos les tocaba “cuidar” un rato para dar la voz de aviso si aparecían los guindillas.
En los años 60 y 70 en nuestros pueblos eran tradicionales las fiestas de la Sociedad de Recreo, para los más pudientes, y las del Cine, a la que podía ir toda la gente sin distincion de clase social. Allí se entremezclaban ricos y pobres, los de la Montañeta y los de la Carretera, los de aquí y los de afuera, todos unidos al son del ritmo que imprimían las orquestas de moda del momento, La Tropical o Los Covina. Incluso había tiempo para las fiestas infantiles las 5 de a tarde. Las cosas han cambiado, hemos pasado de un carnaval familiar y de pueblo o de barrio, a un carnaval mediático y comercial. Ya no hace falta salir de casa para vivir el carnaval, se puede hacer desde el sillón de casa y sin ponerse un triste antifaz. Y sobre todo, no se dice esa frase que tantos recuerdos de mi niñez me trae: ¿me conoces mascarita?
El Carnaval canarión exige una reflexión

Roque Díaz e Israel Reyes.
A pocas horas de enterrar la sardina y con ella el carnaval, no está de más decir que la organización de las fiestas, responsabilidad toda ella del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, tiene que evolucionar conforme evolucionan los tiempos. No se, no es mi trabajo, de qué manera pero desde luego el tan cacareado carnaval de esta ciudad no puede seguir arrinconado en un parque, condenándole a ser unas fiestas casi marginales, para ser solo patrimonio de los carnavaleros con máscara. Como si sólo ellos pudieran participar de las fiestas.
No digo que no sea el Parque de Santa Catalina el lugar adecuado como corazón del carnaval pero no hay que ser muy listos para deducir que si la Gran Cabalgaba fue capaz de convocar 200.000 personas en la calle, ¿dónde van esa misma gente durante todo el desarrollo de las fiestas?, ¿al parque?, ? ¿a los chiringay?. El espacio no lo permite. Un carnaval imposible en el que los chicos de Roque Díaz han decidido no mover nada para que nada cambie. Y no. Hay que actualizar las fiestas pero hacerlo con asesoramiento y no seguir instalados en la improvisación y el amiguismo, con jurados en los que los de siempre se eternizan, cabalgata de caos y agotamiento y mogollones y suciedad presidiendo los actos callejeros. Se acabó el carnaval 2010 de manera que tienen doce meses para pensar si el equipo actual es válido, si no habrá escasez de ideas y seria conveniente una renovación que abra el carnaval a otros puntos de la ciudad.
Salvar la Cabalgata de Las Palmas

Un momento de la Cabalgata
ALFONSO POZUELO
Creo que no debo de perder la oportunidad del momento y de la inspiración o indignación y decir lo que pienso respecto a la Cabalgata del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria 2010.
Me explico; desde hace tres años que deje de salir en carrozas he tenido la oportunidad de presenciar la cabalgata a pie de calle y no desde la altura de las plataformas que circulan por el recorrido de nuestra cabalgata, la cual me impedía tener una visión como espectador, y que es nefasta en términos generales. No me voy a referir a los dos últimos años, ya que lo que a voy a comentar es de este año y es casi calcadito a lo anteriores. Desde las 17,30 estaba situado en el parque de Santa Catalina.
La organización tuvo la extraordinaria idea de que la cabalgata pasara por delante del escenario, y fue donde se instalaron las cámaras de TVE y donde se situó el jurado, creándose algo parecido, en pequeño, al sambodromo brasileiro, con el público en las gradas presenciando el paso de carrozas y “mascaritas”, y de vez en cuando presenciando actuaciones en el escenario, lo cual le daba un carácter festivo y entretenido para todos, aunque el paso de las carrozas con su música chocaba con la que emitían desde el escenario y era tal el follón que molestaba intensamente a todos. Vi como los miembros de la organización intentaban que saliera todo a la perfección, Hamid Blell y su equipo trabajaban duro para que las carrozas pasaran sin problemas por la zona del escenario y las mascaritas no retrocedieran, como hacen muchos, y complicaran la circulación de todos y se formaran los tapones de siempre. Habían algunas lagunas importantes en el paso de una carroza a otra y así sucesivamente, y aquí es donde quería llegar.
Una murga de Tenerife arremete contra Don Pepito

Murga, los que son son
No me resisto a regalarles este enlace. Se trata de la actuación de la murga Los que son, son que en el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife decidió hace unos días entre pitos y flautas, poner en su sitio a ese dechado de virtudes democráticas, el tal Pepito Rodríguez, director editor, dueño, ideólogo, todo, todo, todo del periódico El Día. Ése tipo que en su inquietante y ya perdurable paranoia lleva años insultando todo lo que proviene de Gran Canaria. Pero la vida es jodía Pepito de mis carnes; este insultador de profesión, ha encontrado en el carnaval de su isla, Tenerife, a un grupo de sanos y libres santacruceros que le han hecho /cantado un perfil socio musical que lo retrata. Quiénes conocen este blog saben que las murgas no me vuelven loca (no las entiendo, me parecen chabacanas) salvo cuándo, como este caso, tropiezo con alguna que ha pensado con la cabeza y ha sido capaz de hilvanar, no solo música con letra, sino un tema actual acertado y, a su vez, simpático. Necesario diría yo, Don Pepito. En fin, Don Pepito, va por usted. Dicen que la cuña de la misma madera es la que más aprieta y aquí se ha hecho realidad: Ha sido una murga de Santa Cruz de Tenerife la que le ha puesto en su sitio reprochándole su ataque a Gran Canaria y su pasado franquista de misal y escupidera. Ya era hora. Activen altavoces y a disfrutar. (Un dato que revela el calentón de Don Pepe: El periódico del ilustre insultador de grancanarios El Día, en su edición de ayer, no mencionó a la graciosa murga. Buen síntoma. Prueba de que Los que son, son dieron en el clavo).
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