Archivo del 15 de Julio de 2010
Menopausia precoz

La menopausia, precoz o no, tiene como mejor aliada la vida sana
Elizabeth Stum. Psicóloga.
La menopausia suele ser una palabra que asusta bastante a las mujeres. Y esto se debe a que creen que a partir de ahora su vida deja de ser como fue y comienza una nueva etapa. Si bien esto es cierto y llega una nueva etapa por vivir, no quiere decir que dejen de sentir y de experimentar cosas nuevas. Pero cuando la menopausia es precoz, es decir que aparece en mujeres que apenas alcanzan los 40 años sucede una crisis mayor, ya que entonces parece que todas las perspectivas que tenían como proyección de futuro en su vida se les acaba. Existe una sensación de desidia que no pueden evitar sentir y sobre todo si han llegado a esta edad sin tener pareja o sin tener hijos, es como si el reloj biológico de pronto les dijera hasta aquí han llegado, y sienten la menopausia como una limitación, todo aquello que han en imaginado tener ahora no lo van a tener, parece que la sensación de deterioro de su cuerpo fuera aún mayor.
No podemos negar que es cierto que la menopausia provoca cambios hormonales en la mujer y que hay de hecho órganos que van a dejar de funcionar y hormonas que van a dejar de segregarse y que esto implicará un cambio muy importante en la vida de la mujer, pero cuando aún no se han acercado a los cuarenta años todavía tienen una vida que vivir que no deben limitar al funcionamiento interno del cuerpo.
Lo que sucede es que es tan limitante la palabra menopausia socialmente que las mujeres que padecen de menopausia precoz sienten que el ciclo de su vida productiva y activa ha concluido y lo que queda de ahora en adelante es un deterioro permanente. Como he dicho antes esto perjudica mucho más a las mujeres que no han logrado concretar una pareja o una familia que a quienes sí ya lo tienen porque el mayor perjuicio que sienten que les va a suceder es no poder tener hijos. Van cerrando el círculo cada vez más negativamente porque entonces suponen que una pareja no las va a querer si no tienen la posibilidad de darles un hijo.
¿Seguro que ganamos?
Cristóbal D. Peñate
Por si aún no se han enterado, les confirmo que España ganó el mundial de fútbol. Parece mentira que un simple juego pueda mover tanto a tanta gente. En cuestión de segundos el país se quedó colapsado primero y eufórico después. Los fachas, que se jactan de defender España a su peculiar modo, como si fuera su predio particular, están sin embargo cabreados porque a la selección la llaman la Roja. Los patriotas de la derecha está contentos por un lado pero molestos porque se haya conseguido la copa con Zapatero como presidente del Gobierno. Hay sentimientos encontrados.
Por una vez la selección ha sido vindicada por todos un poco, por la derecha y por la izquierda, por Cataluña y por Canarias. No como en la transición, en la que los ultramontanos monopolizaban sectariamente el uso de una bandera colectiva. De todas formas, todo es muy exagerado. Es un poco absurdo que un juego de pelota pueda cambiar la vida a nadie, excepto a los que juegan y cobran. Cada uno de los 23 futbolistas de la selección española se embolsará 600.000 euros, cien millones de las antiguas pesetas, pero nosotros seguiremos igual de pobres e igual de ilusos. Tratamos de enseñar a nuestros hijos que los valores de la vida están en la formación, el esfuerzo intelectual y el conocimiento, y por otro lado alabamos y colocamos en el altar a unos chicos que han dejado sus estudios y que tienen como mayor mérito darle buenas patadas y algún cabezazo a un balón. Somos así de contradictorios y de idiotas. Y así nos va.
Hoy disfrutaremos, pero mañana vendrán de nuevo los problemas de cada día. Nunca el fútbol ha conseguido esquivar las dificultades económicas de las familias. En este caso ha sido como una droga legal que nos ha permitido evadirnos durante unas horas, unos días, unas semanas, apenas un mes. El circo, desgraciadamente, no nos va a regalar el pan. El fútbol sólo ha servido para que los que ya tenían mucho tengan ahora más. A los demás no nos salva ni la prórroga con Holanda ni el pulpo a la vinagreta.
Hablaremos de televisión, sanidad, políticos, actualidad y vivencias. Quedan invitados a compartir opiniones



















