Archivo del 18 de Julio de 2010
Carta a Laura, querida compañera
José Manuel Soto.
DUE y compañero de la fallecida
Cuando el pasado 14 de este mes iba a activar mi ordenador a las 5,30 de la mañana. hora a la que me levanto para ir a trabajar al sur de Gran Canaria, una noticia me impactó de forma sorpresiva: “Muere envenenada una enfermera del Negrín por su pareja enfermero del Hospital Insular”. Llamé a compañeros de guardia y nadie sabía nada hasta que a las 7,30 contacté con una compañera y me lo aclaró todo. “Se trata de Laura, la que estuvo trabajando en la planta contigo junto a su pareja, Iván, que también estuvo en la planta 8.”, me dijeron. Sentí una gran consternación por ser ambos conocidos y compañeros de profesión.
A medida que han ido pasando los dias mi asombro ha ido en aumento al ir conociendo más datos sobre este terrible caso. ¿Cómo es posible que Laura, una chica joven, llena de ilusión, que además de ser enfermera estudiaba la carrera de Medicina tuviera una muerte tan cruel?. Parece que todo ha sido sacado de una película de terror.
Han aparecido nombres de medicamentos peligrosos: morfina, benzodiazepinas, insulina, codeina, talio,.…Todo un cóctel de medicamentos de uso hospitalario que utilizados sin control y sin prescripción facultativa puede ser peligroso y letal. No es normal que un enfermero (Iván Ramírez lo era de la UMI del Hospital Insular ) tenga en su domicilio ese tipo de medicamentos inyectables y menos aún catéteres venosos para automedicarse con este tipo de fármacos. Es más: para su uso hospitalario hay un rigurososo control a la hora de administrar esa meducación especfíica a un paciente y siempre es el médico el que da o firma la orden de su administración.
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