“Amienemigas”

María Sánchez Lozano

María Sánchez Lozano

Cuando somos aún muy jóvenes, y salvo contadas excepciones, relacionarnos con nuestros semejantes no entraña ninguna dificultad y este hecho nos otorga la más completa seguridad de que en el futuro no tendremos absolutamente ningún problema a la hora de encontrar a la persona adecuada para formar una familia, que los de nuestra propia sangre jamás nos decepcionarán y, por supuesto, que nuestros amigos permanecerán con nosotros durante el resto de nuestras vidas…

Pero lo cierto es que a medida que nos hacemos mayores, nos vamos dando cuenta de lo difícil que es en realidad encontrar a alguien con quien de verdad queramos y sobre todo podamos compartir nuestras vidas. La familia nos decepciona una y otra vez cuando nos convertimos en adultos autónomos y con criterio propio y nos percatamos de que el hermano o la prima son además, Fulano de Tal y Mengana de Cual, es decir, personas totalmente diferentes a nosotros y, probablemente, con valores y criterios que poco o nada tienen que ver con los nuestros. Y los amigos…

EnemigasSi hablamos de los componentes del género masculino quizás la cosa no sea tan difícil. Unas palmaditas en la espalda, unas birritas, muchas risas y complicidad, algún que otro canto regional y puede que hasta un puñetazo con unas lagrimillas de reconciliación pero, salvo raras excepciones, ellos, como en tantas otras cosas, no se complican demasiado la vida en sus relaciones amistosas con los de su propio sexo.

Pero la amistad entre mujeres es harina de otro costal.

Obviamente hay amigas que lo son para siempre, que están a tu lado en las duras y las maduras, que lloran con tus penas y ríen con tus alegrías, que no tratan de aprovecharse de ti ni te quieren sólo como paño de lágrimas, pero también es cierto que, por mucho que nos cueste reconocerlo a las mujeres, la competitividad y la envidia son dos rasgos comunes entre las de nuestro género y estos rasgos, lamentablemente, intoxican nuestras relaciones amistosas, dando lugar a un tipo de amistad, si es que puede definirse así una relación en la que estén presentes sentimientos tan devastadores y perniciosos, también conocida como de “amienemigas”.

Ya dice el dicho que el peor enemigo de una mujer es otra mujer, y es que cada vez son más frecuentes esas féminas cuya inseguridad determina su manera de comportarse con las demás. Estas mujeres, por lo general, son absolutamente incapaces de alegrarse del bien de sus congéneres si no lo comparten, y sienten celos de cualquier mujer, incluso de aquellas a las que aprecia -probablemente sobre todo de estas-  que sobresalga con respecto a ellas en cualquier aspecto, sea el que sea. De este modo, no pueden soportar que sus amigas sean más delgadas o tengan más éxito, que sean más guapas o tengan más suerte, que sean más inteligentes o más divertidas, y son completamente incapaces de ocultar su hostilidad cuando se da alguna de estas circunstancias, o ellas así lo crean desde la distorsionada perspectiva que les da su propia inseguridad.

Curiosamente, suelen ser, además, mujeres que se muestran sinceramente generosas y amables siempre que consideren que su posición con respecto a su rival es evidentemente ventajosa, pero que desde el momento en que sientan que se encuentran en inferioridad de condiciones, desde que su vulnerable ego se vea amenazado, sacan las uñas y no dudan en devaluar los méritos de su oponente o desacreditarla sin pudor.

Y cuidado, que no yo digo yo que no existan féminas que aplaudan los logros de sus amigas, admiren lo bien que les sienta un nuevo vestido, o se alegren de que sus maridos sean unos tipos estupendos. Afortunadamente las hay. Pero no es nada fácil encontrar a esas mujeres generosas y seguras de sí mismas, que no se sientan amenazadas por sus congéneres, ni se vean impelidas a la reivindicación constante de su propio ego mediante competiciones sin sentido. Son éstas, y no otras, las amigas a las que hay que mantener cerca. A las “amienemigas”, en cambio, cuanto más lejos, mejor.

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18 respuestas a “Amienemigas”

  1. ¡Hola María,mi niña!…..y a todos…hola también. ¡Ay María! . Bien es cierto que a medida que pasa el tiempo…..la infancia….adolescencia…..y entras en la zona o edad del….:¡esto es lo que hay!….la vida parece tornarse en una competición,y cual archivos…..unos con mas polvo que otros…(en el buen sentido de la palabra)……más que nada por falta de motivos que evidencien entrega,cariño….se van clasificando ellos solitos…..en la nave del olvido. Me dá tristeza,y no quiero dramatizar!….¡qué me gusta un signo de exclamación para enfatizar! el escuchar relatos así….porque no son nada fantasiosos,el compartirlo supone implicación total en los mismos. Creo que estamos sensibillizándonos con lo que realmente necesitamos: el amor. Esa energía que todo lo puede. Las urgencias de ternura al poder. Energías “renovables” del alma. Uno se confía,se entrega y se decepciona. ¿No notas nada?…el brillo en la mirada….un consuelo que te dé sosiego en momentos de agonía que todos tenemos? Pues,sí…esas cosas pasan….lo siento. Todos los comentarios son buenos. Me llama la atención el de Rita Moreno: te vuelves invisibles….sí Rita,pero los fantasmas son ellos! . El de Flor ,creo que es para reflexionar……parece segura,pero …¡porfi!…explícanos lo de ruinita,me hace gracia…no suena tan mal!. Lo cierto es que tenemos que vivir ese ¡azúcar!…lucha y fuerza ante los avatares,con un seguro de cobertura para el alma. Apuesto ser de ahora en adelante,María,:”Faquires liberados antiascéticos,pues el dinero hace falta para vivir,humildemente,lo básico,pero vivir…..y por justo y necesario…..disfrutar de las necesidades fisiológicas…..tan placenteras…..todo lo que se pueda. LLegado el caso en el que dilucidamos la decepción,que nos has relatado,duele mucho……pero las caras de membrillo…y de quien no “engrasa los ejes”…..¿Cómo estás María? vamos tirando!…sin derecho a recicle……sin rencor…..sin ojo avisor de gaviota…..para la brisa buena que viene. Un abrazo.

  2. Flor Deniz dijo:

    Muy buen artículo.Cierto,haylas.Pero a estas alturas,me quedo con el lado bueno de las que a veces han sido ruinitas.

  3. Teresa Bas Rubies Terry dijo:

    Normalmente esribes lo que conoces o dominas en profundidad, la vida no es tan complicada, pero hay personas a las que les gusta complicarla.

    • Tienes razón, Teresa. Conozco bien el tema porque he tenido la desgracia de ser el blanco de muchas de estas “amienemigas”. Mujeres que te regalan los oídos con falsos halagos y que se hacen pasar por amigas tuyas para luego, a la hora de la verdad, demostrarte que nunca lo han sido. Afortunadamente, ya dice el dicho que se coge antes a un mentiroso que a un cojo.

  4. Alicia Ramos dijo:

    Que bueno y que cierto.

  5. Rita Nuez dijo:

    Yo he decidido no volver a dedicar mi ENERGÍA soportando amigas que no son tales y sí utilizarla cuidando, a las que me acompañan con respeto, amor y lealtad. Ellas contribuyen a mi salud y bienestar, y puedo presumir de tener unas cuantas.
    Un abrazo, María.
    Me encanta leerte.

    • Pues es un proyecto común, Rita, porque yo también me he propuesto mantener a mi lado sólo a aquellas personas que, al hacer un balance, me aporten más cosas buenas. Y tienes toda la razón: lo contrario es un gasto de energía inútil y además, es malo para la salud.

      Un besote.

      A mí me encanta que me leas.

  6. Angie Martinez dijo:

    Cuanta dolorosa razón tienes Maria

  7. Juan Manuel Hernández Hernández dijo:

    Quien es tu hermano, tu vecino mas cercano, que es quien te da la mano.

  8. Isabel Santana dijo:

    Suscribo absolutamente todo lo escrito por Maria.Pero creo que a media que nos hacemos mayores, también vamos relativizando las cosas.Me enorgulleze las personas que triunfan, si son mujeres mejor , y si encima son mis amigas, la alegría es aún mayor. Empoderarnos con otras mujeres, es lo mas bello que le más hacer. Mucho ánimo y palante mi niña que tu vales mucho Maria…..Y Marisol?…..Uffff

  9. Rita Moreno Perez dijo:

    Cuanta verdad hay en ese mensaje tuyo. Yo lo experimento en mis propias carnes, de repente te vuelves invisible. Te admiro y me gusta lo clarico que escribes. Un abrazo y muchas bendiciones.

  10. Benecharo dijo:

    María has descrito de un tirón a personas que todos hemos tenido cerca. Te felicito por haber sido capaz de separar la paja del trigo y valorar, y quedarte, con los que sí se elegran con tus logros y están a nuestro lado a cambio de nada. Dejar a un lado a seres amargados, envidiosos, incapaces de reir contigo, es una sabia decisión.
    Necesaria reflexión.